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lunes, 9 de junio de 2014

Divertísimo Epic-3 de Junio

Aunque ya hace algunos meses que ando liado con el mundillo del triatlón, sobretodo con conseguir aprender a nadar un poco, no puedo dejar de lado mi perfil runner y el plan que tenía previsto para este fin de semana tengo que confesar que ha rondado la locura.
 
El sábado por la noche llegó una de las citas más esperadas de mi calendario, L'Endimoniada! 18km de montaña nocturna de pura diversión para quien le gusta correr por la montaña y ascendiendo hasta el símbolo de mi club de running, el Vigía de la Coscollada a 450metros.
 
En la cursa participaba junto con muchos de los compañeros de mi club y con Fran, lo cual siempre hace la prueba más divertida. Óscar y Ester también habían venido a animar, aunque en esta ocasión se quedarían en el punto de salida y llegada.
 
Poco después de la salida, en cuanto comenzaron las rampas del torrente de Pomar, el grupo se fue estirando y me quedé solo para el resto de la ascensión, que no era poco. Subimos a la Creu de Montigalá, después hasta la Vallençana y al final hasta el alto de la Coscollada, casi 9K de subida intercalando tramos suaves y otros realmente exigentes... Como me gusta subir! Todavía no tengo muy claro el por qué, pero la verdad es que disfruto mucho y, aunque sufro, siempre me quedo con ganas de volver a aquellas carreras donde la exigencia del ascenso es más grande... bajar ya es otra cosa.
 
Aunque no había tomado referencias de mi tiempo en la edición anterior, cuando hice cumbre sabía que había subido mucho más rápido en esta ocasión. Ahora tocaba el descenso y, a regañadientes encendí el frontal y comencé a dejarme caer por la fuerte pendiente que acababa de coronar. Enseguida entramos en corriols con algunas piedras, después pista ancha para después volver a trialeras, donde justo los que me precedían no tenían frontal y tentaban a la suerte en cada paso, realentizando también el mío. Aunque la verdad es que esto último no me importaba demasiado.
 
Tras un último tramo de subida que se me atragantó un poco, llegaba la bajada más técnica por el cortafuegos de una torre de alta tensión, donde tuve la mala suerte de tener delante a una de las primeras chicas que bajó realmente lenta. Por no molestarla en su buena posición y también debido a mi falta de agilidad en esta disciplina, perdí bastante tiempo aunque también me sirvió para reponer fuerzas.
 
Una vez llegado abajo, quedaban unos 5K para meta, tuve un amago de calambre en los gemelos y me paré unos segundos a estirar bien. El fantasma de lo que sufrí en esos últimos kms el año pasado volvió a mi cabeza, pero la experiencia es un grado y decidí dosificar.
 
Los siguientes kms transcurrieron reservando fuerzas e hidratándome bien en los avituallamientos, tanto que llegué al último km con bastante energía para el esfuerzo realizado. Sin embargo, al ver el alucinante tiempo que marcaba mi crono decidí darme un homenaje y no llegar fundido a meta esta vez. Al girar al paseo marítimo donde se encontraba la línea de meta, Ester, Óscar e Iván junto con los grandes Running Vigía me dieron el último empujón para llegar levitando hasta el arco de meta. 1h44' y pico... 7 minutos mejor que el año pasado! Increíble!
 
A las 2am conseguí acostarme y relajarme después de una noche tan feliz, pero a las 8am ya estaba en pie para cumplir con una palabra. Me tocaba acompañar a mi amigo Carlos a hacer los 10K de la cursa de La Maquinista.
 
A las 9am se dio la salida, aunque no estaba previsto, tuve la suerte de reencontrarme con Darío y con Clau después de algún tiempo, lo cual siempre te alegra la mañana. Ánimo Darío con tu lesión!
 
Carlos llevaba tiempo sin entrenar, pero animado por el desayuno prometido de después, echó coraje y comenzamos a rodar sin ritmo fijo con una cadencia que permitiese sobrevivir a una mañana de calor bastante sofocante.
 
Me sorprendió el radical decremento de participantes en esta carrera desde la edición anterior y que después pude comprobar que ha sido de la mitad (2000participantes en la 10K en 2013 por 1000 en 2014) y, aunque este año variaron el recorrido para sacarlo del polígono y meterlo en la ciudad (un acierto bajo mi punto de vista), está claro que algo han hecho mal.
 
En cuanto a la carrera, me divertí bastante animando a Carlos a no desfallecer y conseguir finalmente superar el reto en algo más de 1h10'. Pero también me lo pasé muy bien disfrutando de un segmento de la carrera donde los corredores interactuan más entre ellos, animándose y dialogando mientras intentan que los kms no se hagan interminables. Muy divertido!

 
Al acabar, como se había firmado en el contrato inicial, nos fuimos a desayunar disfrutando de la terracita de las piscinas de Torribera.
 
Y llegó el lunes, festivo para nosotros, tercer día sin trabajar y tercera carrera: en esta ocasión eran solo 5K para la cursa de las fiestas de Trinitat Vella. Una prueba de barrio, organizada con pocos recursos pero con muy buena voluntad... además, aunque el número de participantes no es muy elevado (puede rondar los 100-120), había una representación de un nivel más que aceptable.
 
La salida, como es tradición, se realiza en una pendiente de subida del parque de la Trinitat Vella. Yo esta vez corría solo y, aunque iba algo cargado de piernas ya, quería hacerlo bien y me puse en segunda línea después de los 'pros'.
 
En cuando la prueba comenzó, los primeros alargaron el grupo, yo me quedé en un segundo segmento, más o menos entre los 20-30 primeros. Pero no tenía ninguna intención de forzar y me asenté en un ritmo bueno para mí. A pesar de que la distancia no era nada inquietante, el perfil de la carrera es muy toboganero y te exprime a cada manzana intercalando subidas y bajadas continuas, de modo que si no conoces la carrera es posible que se te quemen los fusibles a pesar de ser corta. Eso le pasó a algunos de los primeros corredores que me fuí encontrando tirados en el suelo recuperando el aliento.

 
Al final, vuelta al parque de la Trinitat para completar los 5,4kms de sube y bajas en algo más de 23' y firmar un Epic-3 inesperado (ya que hace una semana no tenía previsto correr las tres) pero super divertido.
 
Ahora a volverse a poner el chip de Triatlón y darle caña a la piscina y a la bicicleta... mi rodilla me lo va a agradecer. A entrenar!!!

lunes, 10 de febrero de 2014

Corre amb l'Apel·les y los Vigías

Aunque en Polinyà ya hice mi primera carrera como Running Vigía, esta podía considerarse mi debut oficial con el equipo: Corre amb l’Apel·les era mi primera prueba de la liga interna del club y además, aunque mi camiseta Vigía todavía está cocinándose, el presi Toni me consiguió una de alquiler para salir ya a defender los colores de la institución.

Aunque la carrera comenzaba a las 10am, poco después de las 9am ya estábamos en el instituto Apel·les recogiendo nuestros dorsales y la repleta bolsa del corredor. Ester se había animado a última hora a apuntarse y así estrenar sus nuevas zapatillas Adidas de montaña, aunque se tratase de una carrera por asfalto. También estaban mis cuñados Sonia y Marco, y junto a muchos más, formábamos la marea Vigía de más de 20 personas… creo que claramente el club con más representación en la carrera.

Tras la foto de familia, nos fuimos hacia la salida, donde cada uno se ubicó en las posiciones que creía más adecuadas a sus objetivos. Yo me puse con un pequeño grupito de Vigías en la parte central, aunque en principio iría solo y después de bastantes carreras me había puesto mi MP3 para que la música me acompañase.
 
Era la primera vez que participaba pero, aunque no conocía el recorrido, había estudiado la altimetría y era consciente de que no era para nada una carrera en llano sino más bien al contrario. Cada una de las dos vueltas tenía forma de U, con fuerte descenso en la primera parte y una subida contundente en la segunda. Y la altimetría no miente… Apenas unos metros después de la salida, giro a la derecha para callejear en suave descenso un par de manzanas y, de repente, una brutal pendiente en línea recta que ponía a prueba las rodillas solo comenzar. Como no podía ser de otra manera, a pesar de la multitud inicial y no salir demasiado acelerado, llegué al 1K en 4’ exactos.

En siguiente tramo transcurría por los caminos de tierra del parque de Can Boixeres, revirando continuamente por los diferentes senderos que a veces te hacían no saber muy bien cuál era el trazado correcto de la carrera. Aún y así, también era una parte rápida con la que llegué al 2K en 4’35” de parcial. A partir de aquí, tocaba recuperar el desnivel concedido. Justo cuando comenzaba el primer ascenso por un pequeño camino de tierra colindante al parque, Álex un compi de los Vigía llegó a mi altura, juntos superamos bastante bien este primer repecho, para llegar a un llano ya en asfalto donde estaba el hito del 3K. 5’09” de parcial, nada mal para lo superado! Pero poco tardamos en encontrarnos el siguiente obstáculo: otra subida, esta vez en asfalto, más larga que al anterior. La subimos a velocidad de crucero, pero yo solo pensaba en que tenía que dosificar bien para que en la segunda vuelta no me dejase KO. Así que llegamos al 4K con un parcial de 5’27” que reflejaba la exigencia del km.
En algunos giros podíamos ver los corredores que teníamos por delante y por detrás, con lo que involuntariamente tenías referencias de lo cerca o lejos que estaban los Vigías más cercanos. Supongo que por la novedad de competir en la Liga Interna del club, esto me motivaba a apretar para que por detrás no se acercasen demasiado… por delante los que había estaban a años luz de mi nivel con lo que tampoco había mucho que hacer.

Al llegar al avituallamiento y cruzar el 5K en 22’20” sabía que había forzado algo por encima de mi nivel, con lo que el primer tramo de bajada dosifiqué un poco para recuperar el aliento. Poco duró la calma porqué al volver a la gran rampa de bajada me tiré en picado alargando la zancada y volcando el cuerpo hacia adelante. Bajé muy rápido y superé a varios corredores que me sacaban 20-30 metros antes de la pendiente para completar el 6K en el punto más bajo en 4’11”.
A pesar de la aceleración, Álex volvió a enlazar rápidamente conmigo y entramos juntos en todo el tramo de virajes del parque. Poco después del 7K comenzó de nuevo el primer tramo de dura subida, me comencé a notar justito, pero me obligué a mí mismo no perder contacto con mi compi Vigía. Sufrí y aguanté, hasta el pequeño respiro que los llevaba al último repecho importante en el 8K. Allí me descolgué un poco, pero sabía que tocaba dosificar en los últimos metros de ascensión para poder correr a buen ritmo el kilómetro final.

Por el crono ya iba viendo km tras km que la prueba sería corta, y así fue, tras mantener un buen ritmo durante la parte final, llegué a meta con algo más de 9,75km en el GPS y un crono de 44’19” totalmente inesperado y que creo que no hubiese logrado de no ser por la compañía de Álex en un buen tramo de la prueba y la competitividad innata de que la prueba puntuase para la Liga interna con compañeros Vigías pisándome los talones J. Había llegado el sexto!
Tras recuperar el aliento, me quedé en meta saludando a los compañeros de equipo que iban llegando hasta que poco después de la 1h5min llegaron Ester y Sonia juntas a meta. El tiempo me sorprendió bastante, ya que Ester está muy lejos de su mejor forma y la prueba no ayudaba demasiado, sin embargo se quedó bastante cerca de su MMP… quizás algo tuvieron que ver su zapatillas nuevas.

Tan pronto llegó, corriendo a por nuestro bocadillo de butifarra y chocolate con Magdalenas. Una mañana ideal y que me deja buen recuerdo de esta carrera que, aunque sencilla y con algunos errores de organización (sobre todo en el trazado), tiene su encanto.
Ahora toca seguir el plan de entrenamiento a apenas 1 mes de la maratón… Las sensaciones son cada vez mejores aunque lejos de ser ideales, pero lo que más me preocupa es el dolor de la rodilla después de cada carrera, y hoy no es una excepción L.

lunes, 20 de enero de 2014

Polinyà bajo la lluvia - El Retorno

La historia se repetía y, al igual que el año pasado, disfrutaríamos de una cursa de Polinyà pasada por agua. Me encantan las pruebas por montaña con lluvia, son mucho más divertidas si cabe y le dan un encanto especial… aunque quizás sea una visión muy particular con la que la mayoría no esté de acuerdo.
A las 10 de la mañana, mi cuñado Sergio pasó a buscarme por casa para ir al punto de encuentro con el resto de la familia Running Vigía que también participarían. Era la primera carrera desde que me inscribí en el club pero me sentí muy bien acogido desde el inicio por todos los miembros que asistieron (incluidos mis cuñados Sonia y Marco).
En cuanto llegamos a Polinyà y recogimos los dorsales, comenzó a llover y ya no pararía hasta acabar la carrera. Aun y así, el ambiente era muy bueno y el número de corredores era sensiblemente superior al año anterior. Una vez finalizadas las pruebas infantiles, nos ubicamos en la línea de salida, demasiado delante para mi gusto pero al ir en grupo respeté la decisión de la mayoría.
 
Mi objetivo para la cursa era ver como estaba con respecto a mi tiempo del año pasado para tener una idea de cómo llevo el planning para la maratón, así que desde la salida hice mi carrera en solitario. Poco después del inicio me di cuenta que no cumpliría el objetivo ya que el recorrido no tenía nada que ver con el de las ediciones anteriores, con lo que se trataba de hacerlo lo mejor posible y punto.
 
El tramo inicial por asfalto unido a la posición avanzada de salida hizo que cubriese el 1K en un 4’17” que era una locura con lo que tenía por delante y mi forma actual. Había que reservar fuerzas o sufriría mucho mucho. Poco después abandonaríamos ya el segmento urbano para entrar en los caminos de montaña que todos esperábamos.
 
Aunque se hacía algo duro, era consciente de que muchos de los corredores que tenía detrás me tenían que ir adelantando porqué mi salida había estado por encima de mis posibilidades, así que no me obsesioné y marqué mi ritmo adelantando únicamente a algunos corredores que se habían presentado con zapatillas de asfalto y se hundían y resbalaban cada vez que se encontraban con terrenos un poco complicados. Como si no fuese suficiente, los pobres eran recriminados por muchos otros que les intentaban superar por tramos estrechos donde era complicado… al menos creo que habrán aprendido la lección de que con una Noosa no se puede hacer una carrera de montaña y además con lluvia.
 
A diferencia del año pasado donde se alternaban fuertes descensos con duras subidas, el recorrido de este año ser podía definir como una subida bastante constante hasta el 7K que iba cargando poco a poco las piernas dando pocos descansos donde recuperar. Con el ritmo de crucero que me había fijado pude aguantarlo bastante bien aunque no sin sufrirlo como es de ley cuando te esfuerzas, pero poco después del 7K llegamos a un tramo que conocía y sabía que llegaba ya la bajada.
 
El inicio del tramo de bajada fue una auténtica locura! Los primeros 100 metros consistían en una pendiente pronuncia de barro que resbalaba a muerte. Durante un momento me sentí dentro de una prueba de Humor Amarillo donde los chinos no dejaban de patinar y estaban a punto de romperse la crisma. Tras pasar esta prueba, venía un terreno mucho más cómodo donde pude subir mucho el ritmo y hacer algunos parciales de 4’30”/km.
Justo antes del 9K nos sacaron del camino hacia una trialera que bajaba en picado bosque a través. En cuanto tomé el desvío, comenzó a diluviar. Bajé bastante rápido (para lo que acostumbro) disfrutando mucho del tramo hasta entrar en el casco urbano de nuevo donde esperaba un último esfuerzo de subida antes de llegar a meta, totalmente empapado con un crono de 49’48”.
 
 

 


Después de llegar, recogí mi trofeo: un buenísimo bocadillo de butifarra que disfruté junto al resto de la pandilla Vigía.
Como conclusión, otra edición de Polinyà que reafirma mi predilección por esta carrera y todo lo que la rodea y, a nivel personal, buenas sensaciones en general aunque me veo lejos todavía de la forma adecuada para afrontar la maratón con garantías. A entrenar!
 

jueves, 2 de enero de 2014

Con un par de Nassos 2013

Aunque los 46’24” de esta edición de Nassos no pasarán a la historia entre mis mejores marcas en un 10K, son una gran noticia para cerrar este 2013 tan importante para mí en todos los aspectos. Este crono refleja que, aunque lejos de una forma óptima y sin las rodillas al 100%, puedo volver a correr y estoy mejorando día a día otra vez. Lejos van quedando esos días de hace pocos meses donde temí que nunca más podría volver a correr, y espero que pronto estén olvidados.
 
Poco después de las 16:45 llegaba a la zona de aparcamientos de la playa. Menos mal que llegué relativamente pronto, porqué poco después ya no había ni un hueco donde dejar el coche… más de 11000 corredores en una carrera es lo que tiene.
 
Como ya es habitual, mucha gente conocida participaba pero por una razón u otra casi nunca consigo coincidir con nadie L. En esta ocasión pude compartir los minutos previos con mis cuñados Vigias (Sonia y Marco) y apenas 2 minutos antes de la salida conseguí ver a mi hermana para que me guardase móvil y llaves del coche. Salvado por la campana.
 
 
 
En mi cajón amarillo ya estaba completamente solo rodeado de gente. Aproveché para hacer algunos estiramientos, calentar un poco las piernas y encender mi MP3 después de muchas carreras sin utilizarlo. La verdad es que desde que comencé con la montaña echo menos en falta correr con música, pero esta vez quería motivación para las largas rectas de asfalto que tanto cansan mentalmente.
 
Mientras daban la salida volví a repasar mi objetivo mentalmente: tocaba lo que en las academias de idiomas se llama Test de Nivel. Necesitaba saber dónde estaba realmente después de tanto tiempo sin competir y tras 4 semanas del comienzo del plan de entrenamiento para la maratón. Sospechaba que podía sobre los 47’, pero era una mera intuición que faltaba confirmar, con lo que saldría marcando un ritmo entre 4’35”-4’45” para ir notando sensaciones…
 
Pistoletazo de salida! Partía del último cajón de la primera salida (sub46), con lo que tenía idea de salir cómodo en las últimas posiciones ya que no pretendía molestar… pero el incivismo generalizado que reina en todas las pruebas que transcurren en Barcelona no tiene fin… Cuál fue mi sorpresa cuando saliendo a un ritmo no demasiado exigente me encontraba con gente trotando y en grupos delante de mí, obviamente con dorsales correspondientes a cajones posteriores o incluso sin ellos. Es realmente lamentable y que me molesta mucho. Burros!!! (ya me he quedado más tranquilo).
 
A pesar de los pesares, cubro el 1K en 4’17”. Demasiado rápido, pero no le di más vueltas y aflojé un poco. Después de la famosa rampa donde un montón de gente recorta un huevo de metros campo a través, llegaba al 2K con un parcial de 4’33”. Me sentía bien, pero entonces me encontré con un Vigia y nos pusimos a hablar… y en apenas 300 metros ya no me sentía tan bien… todavía no estoy para correr a 4’30” y mantener una charla distendida. Le invité a seguir sin mí y volví a recuperar un ritmo sostenible, en silencio. El 3K y el 4K cayeron en 4’35” aprox, pero no me encontraba muy sobrado de fuerzas y bajé algo el ritmo para mantener fuerzas para el final.
 
Poco después de pasar el 5K en un discreto 4’47” que me sirvió para recuperar algo de reservas, llegaba el avituallamiento donde invertí algunos segundos en hidratarme bien para afrontar la segunda mitad. El 6K siempre ha sido algo lento con el tramo de subida del avituallamiento y el tiempo que se dedica y no me preocupó demasiado el 4’41” que me marcó el parcial. Ahora estaba listo para afrontar los 4k que quedaban en condiciones.
 
A pesar de los pequeños tramos de subida y bajada hasta enfilar la Diagonal, el 7K y el 8K no fueron malos y me presenté en los últimos 2K con fuerza y un tiempo de los más optimistas que pensaba. La única lástima es que el Garmin me marcaba unos 150metros más de prueba que los hitos de la carrera, debidos a los continuos zig-zags de los primeros kms.
 
El tramo final de Nassos es para mí lo más especial de esta carrera, se une la suave bajada que te permite exprimir las fuerzas que te quedan para hacer los mejores parciales, la gente animando y los niños chocando la mano. Si vas justo de fuerzas lo sufres porqué parece que no se acaba y cuando giras a Selva de Mar todavía queda una larga recta a meta, pero si tienes fuerzas los disfrutas mucho porqué vuelas. Yo no iba muy sobrado, pero tenía fuerzas y los completé en menos de 4’30”/km y llegando a meta muy satisfecho de lo conseguido.
 
Al ver la clasificación de Championchip por la noche me sorprendió bastante que, por segunda vez en todas mis carreras, había clavado el tiempo de las dos mitades de la carrera con 23’12” cada una. Lo cual es para mí una señal de haber completado una carrera muy buena, ya que acostumbro a poner más fuerza al principio y llegar más justo al final.
 
Sin duda lo peor fue el frío que pasé tras acabar la carrera mientras esperaba con mi hermana la llegada de mi cuñado Sergio. Al final, Marco hizo poco más de 50’ y Sergio y Sonia estuvieron algo por encima de la hora pero tomándoselo con calma.
 
La conclusión del test de nivel es que el alumno progresa satisfactoriamente… aunque tiene que seguir poniéndose las pilas si quiere superar lo que se le viene encima. A entrenar!

lunes, 30 de diciembre de 2013

Disfrutando de la Sansi de Santa Coloma

Como en las pasadas ediciones, la mañana de la San Silvestre de Santa Coloma se presentó soleada pero muy fría y con ráfagas de viento que no invitaban nada a salir a correr. Para mayor gloria, salí de casa a las 8:45 para hacer unos kms antes de la carrera con el fin de cumplir el plan de entrenamiento para la maratón, ya que hoy me lo tomaría con calma.
Después de mucho tiempo yendo a las carreras solo y corriéndolas con la única compañía de mis auriculares, sigue siendo una alegría carreras como estas donde coincidir con tantos amigos y familiares tanto participando como animando desde los laterales. En esta ocasión la cantidad fue muy destacable e hizo que se me fuese el tiempo entre saludos, charlas y fotos. Una gozada.
 
Muy poco antes de la hora marcada nos dirigimos a la salida, hoy tocaba acompañar a mi amigo Coleto para conseguir hacer un sub60 tras poco más de 1 mes de entrenamiento, así que disfrutaría del recorrido y de ver como superaba su reto (ya que estaba seguro de que lo conseguiría). Poco antes de la salida, nos juntamos un buen grupo con la idea de hacer este tiempo, pero segundos después del comienzo muchos se distanciaron tanto por delante como por atrás.
El primer tramo de la prueba era una pendiente continua de unos 300-400 metros para después entrar en la zona de Singuerlín que era la más toboganera del recorrido con lo que completamos el 1K en 5’51”, algo rápido teniendo en cuenta el perfil y el objetivo, pero normal teniendo en cuenta la adrenalina inicial. Esta aceleración hizo que cubriésemos el 2K en 5’14”… había que dosificar o el ritmo conseguiría acabar con la carrera mucho antes de lo necesario. Le pedí a Coleto que aflojase y aunque le costaba dosificar por la inexperiencia, los siguientes kms hasta mitad de prueba estuvieron más cerca de los 6’/km marcados.
Al llegar al avituallamiento del 5K, estábamos ya en el lateral del parque fluvial del Besós en dirección mar, y podía ver que íbamos un poco justos. Aquí teníamos el viento a favor, pero había que seguir recuperando… Y al bajar al paseo del río y tomar dirección contraria en el 6K, mis premoniciones se hicieron realidad y Coleto se paró a recuperar el aliento. Todavía quedaba mucho por delante y teniendo en cuenta el factor psicológico de este tramo de 3K y el viento de cara, necesitamos hacer algo.

Volvimos a correr, el ritmo había caído a 6’10” pero todavía era más que suficiente para bajar de la hora con los segundos ganados en los anteriores. Me puse delante para cortarle el viento y así superamos conseguimos llegar al 8K en algo más de 46’, más que suficiente para lograr el objetivo. En ese momento, informé a Coleto del crono y pude ver como se recuperaba instantáneamente de su cansancio. Cubrimos el 9K en muy buen tiempo y ya se podía ver cerca la meta. Apretamos el ritmo adelantando a varios corredores que sufrían la recta final mientras nosotros la disfrutábamos. A escasos metros de meta estaban nuestras familias animando: él cogió a su hija Itxiar y yo cargué a Óscar para cruzar juntos la línea de meta en poco más de 56’. No habían sido 10K completos, pero sin duda estaba bastante por debajo de la hora, motivo sobrado para estar orgulloso de su carrera.

 
Delante nuestro habían llegado muchos amigos y mi cuñado Marco que poco a poco va recuperándose de su lesión. Por detrás también llegaron otros, entre ellos mi otro cuñado Sergio que tras la luna de miel anda lejos de su forma, aunque le sirvió para darse cuenta que no está tan mal como pensaba.
Por mi parte, un día muy divertido. Me gusta esto de hacer de vez en cuando alguna carrera en modo disfrute, sin darlo todo por el crono… y si además puedo ayudar a algún amigo a conseguir un reto, mucho mejor! Para acabar, tal como estaba acordado, invité a desayunar para celebrar la superación del reto: Las migas que nos zampamos bien merecieron el esfuerzo.
El próximo 31/12 en Nassos, la foto será bien distinta. Me toca ver donde estoy después de tanto tiempo sin competir en buenas (que no óptimas) condiciones… Espero estar cerca de los 47’ y seguir mejorando a partir de ahí… Veremos!

lunes, 23 de diciembre de 2013

Acabando el año con mis Epic-2


Para acabar el año y continuando con la tradición de años anteriores, haré doblete de cursas para atiborrarme a comer en las celebraciones sin remordimientos.

Las elegidas son como en la pasada temporada la San Silvestre de Santa Coloma y la Cursa dels Nassos:

Este año la San Silvestre de Santa Coloma cambia en muchos aspectos y creo que todos ellos positivos: En primer lugar, las inscripciones han sido rebajadas hasta los 5€ excluyendo los regalos de ediciones anteriores, yo soy de la opinión de que es mejor rebajar precios que sumar regalos. Por otra parte, el recorrido también ha variado y es mucho más urbano por las calles de Santa Coloma y dando la opción de participar en la versión de 5K o 10K. Por último, este año el club Running Vigia ayudará a montar la carrera lo que creo que asegurará que todo vaya perfectamente. Estoy seguro de que va a ser un éxito de prueba en todos los sentidos. Quizás el único contra que se puede hacer a día de hoy es que solo se puedan realizar las inscripciones de forma presencial en los puntos habilitados. Si alguien está interesado en participar, puede encontrar todos los detalles en el siguiente enlace.

En cuanto a Nassos pocas novedades que comentar: el recorrido es el mismo de los últimos años, el precio se ha mantenido con respecto al año anterior (14€ con chip propio) y espero que el ambiente y la organización estén a la altura de ediciones anteriores. Para esta no incluyo el link para las inscripciones ya que las 11.500 disponibles se agotaron la semana pasada.

Por suerte, cada año estas dos pruebas se separan un día más entre ellas y tendré un día más de descanso, ya que la Sansi se celebra el último domingo de Diciembre mientras que Nassos está fijada el 31/12 a las 17:30.

Obviamente, teniendo en cuenta que hace poco más de un mes que he vuelto desde la lesión, las expectativas son muy inferiores al año pasado: En la San Silvestre simplemente haré de Liebre Sub60 para mis acompañantes, mientras que en Nassos me probaré un poco más en serio para ver si puedo hacer sub48 o sub47 pero sin volverme loco que lo importante es seguir entrenando las siguientes semanas… la Maratón se acerca y el tiempo vuela. A entrenar!

sábado, 21 de septiembre de 2013

Mis carreras de septiembre

La vuelta de las vacaciones se vió sensiblemente afectada por mi participación en la fase final del concurso Nike. Lo que debía haber sido una tranquila vuelta a los entrenamientos, se convirtió en una descabelladas salidas diarias para acumular todos los kms posibles... Y al final pasó factura.

La primera de septiembre fue el día 1 en la cursa de las fiestas de Santa Coloma. Fue un bonito recuerdo ya que pude coincidir con multitud de familiares, amigos y nuevos corredores que estoy conociendo en el grupo de Real Runners. El día estuvo genial y, aunque la carrera de 5k es la misma de todos los años y ya llevaba algunos días sobrecargando esfuerzos saliendo diariamente, pude conseguir un crono de 21'25", prácticamente idéntico al del año anterior. Aunque se trata de una carrera que podría estar mejor organizada por las dimensiones de la ciudad, me gusta y seguiré haciéndola mientras pueda.

La semana siguiente tocaba la de las fiestas de Sant Adrià. Estuve toda la semana haciendo muchos kms y justo el día antes, mi rodilla izquierda dijo basta y sentí un chasquido que me dió malas vibraciones. Aún y así, me puse una rodillera y la hice con Ester a su ritmo, ya que no me dolía demasiado. Conseguimos cubrir los 6,2kms en algo más de 38' , una muy buena progresión para ella con respecto al año anterior.

El 15 de septiembre llegó la cursa de la Mercè, aunque el dolor había menguado seguía sintiendo malestar, pero sin poner demasiada sensatez y estando ya inscrito, decidí correrla intentando hacerla lo mejor posible. Además, había quedado con para ir con familia y miembros de Real Runners y me vería allí con otros corredores que hacia tiempo que no coincidía. 
Ls sensaciones no fueron buenas desde inicio, ya que apenas tuve tiempo de calentar por las largas colas tanto en guardarropía como en los servicios. Junto con Dani y José, salimos entre la multitud llegando al primer km en 4'45". En este punto, José se quedó rezagado saludando a unos conocidos y le dije a Dani que tirase que yo iría dosificando el esfuerzo. No podía correr cómodo ya que tenía que ir con una zancada bastante corta al pisar con la izquierda. El segundo km. Con ligera subida clavé el tiempo del primero justo antes de llegar a la Gran Vía. 
Los dos kms largos de recta por delante, me hicieron recordar porqué me estoy aficionando a correr por montaña en lugar de asfalto. Es muy aburrido! Aún y así, me sirvieron para mejorar algo el ritmo pasando la mitad de la prueba en 23'37".
Hasta el km.9 más de lo mismo, un ritmo bastante constante sobre 4'45" con el que iba cómodo de cardio pero que no podía aumentar por la rodilla. Con lo que me entretenía aplaudiendo a los recortadores que después de acortar en cada chaflán volvían al asfalto como si tuviesen prioridad. Lamentable.
Para acabar tocaba subir Av.Paral.lel, donde pude mantener un ritmo similar al de los kms anteriores y adelantar bastantes posiciones.... Aunque al llegar a plaça Espanya, un corredor con un carrito me adelantó y decidí bajar el ritmo para no salir entrando en meta al lado.... Uno tiene su dignidad :). Crucé meta en un triste 47'17", que no me dice nada.
El resto de gente que me acompañaba consiguió buenos registros, pero no voy a hacer referencia a todos aquí ;)... Sólo felicitar a mi cuñado Sergio que hizo su primer sub60 y a mi colega Real Runner Jaume que consiguió un sub50 con poco entrenamiento. Bravo por los dos! Ester sigue sobre la 1h5' pero sé que pronto estará cerca del sub60 también.

La Mercè fue un gran error ya que al día siguiente tuve que ir al hospital por la rodilla. El primer diagnóstico es un pinzamiento en el menisco, muy dolorosa cada vez que estiro o contraigo la pierna... Mínimo 2 semanas de reposo, así que septiembre se ha acabado en cuanto a correr se refiere... Volveré a calzarme las zapatillas ya con 33 años.

lunes, 19 de agosto de 2013

Para volver de vacaciones, las carreras populares de septiembre

Después de unas merecidas vacaciones de verano donde he podido disfrutar mucho corriendo por la sierra de Aracena (y comiendo a lo grande), toca volver al trabajo y a recuperar poco a poco la forma. Qué mejor manera que volver a la carga participando en las carreras populares asociadas a las fiestas mayores que tengo más próximas! Una manera genial de recuperar sensaciones sin apenas rascarse el bolsillo :).
 
En primer lugar, el 1 de septiembre se celebra como ya es tradición los 5K de las fiestas de Santa Coloma de Gramenet. Es una prueba que ya he comentado en sus ediciones anteriores: no tiene chip, ni crono, ni parafarnalias, pero es la de la fiesta de 'mi pueblo' y gratuita. Así que no pienso faltar. Más información en el enlace.
 
La semana siguiente (8 de septiembre) le toca el turno a las fiestas de Sant Adrià del Besós, con una prueba de unos 6,5K aproximadamente, pero en este caso con chip y crono. El año pasado la hice por primera vez y quedé gratamente sorprendido de lo bien organizada que está teniendo en cuenta que es gratuita! Información en el siguiente enlace.
 
Como cierre de fiestas, la grandiosa Mercè de Barcelona. Hace años que no la he podido correr porqué siempre me ha coincidido con vacaciones, pero este año creo que nada me lo impedirá. Esta carrera hay que tomar como una fiesta, aunque la existencia de cajones minimiza algo la masificación. Aunque esta no es gratuita, se agradece que por 5€ se puedan hacer un 10K que no tiene nada que envidiar a otras pruebas que también transcurren por el centro de BCN con precios muuuy superiores. A quien le interese, se puede inscribir aquí.
 
Creo que estos tres eventos son un buen pistoletazo de salida para esta temporada, donde mi primer reto es volver a tener buenas sensaciones en los 10K y conseguir mejorar mi MMP... Aunque mi tendencia a entrenar por trails pueda ser un handicap. A entrenar!

martes, 9 de julio de 2013

Sudando la gota gorda en Premià

Tras participar en ocho carreras en el último mes y medio, llegaba a la última estación en Premià con las fuerzas bastante justas sobretodo después de estrenarme en la disciplina de trails que, aunque me ha encantado, requiere de más entrenamiento para poder afrontarlas con mejores resultados. Sin embargo, habíamos aprovechado el día para comer en casa de mis tios y acumular fuerzas para la carrera con una magnífica paella casera.
 
Después de un bañito con Óscar en la piscina y algo de descanso al sol, me acerqué al polideportivo de Premià a recoger el dorsal y ver la zona donde todo comenzaría sobre las 19:30. Me equipé adecuadamente e hice algunos estiramientos mientras se realizaba la prueba infantil.
 
El comienzo de la prueba era doblemente rápido, primero por la adrenalina habitual de la salida y después por la pendiente favorable de los tres primeros kms. Ambas cosas unidas también a las ganas de hacer un buen 10K para acabar la temporada, me hicieron flipar cuando vi que para el hito del 3K en 12 minutos clavados, a una media de 4min el km! Bestial, sin duda los más rápidos que había hecho nunca en una carrera de calquier distancia... pero este alarde de energía descontrolada iba a pasarme factura en breve.
 
Al finalizar el tramo de descenso bordeando los invernaderos típicos del Maresme, el trazado se dirigió hacia el puerto. El calor y la humedad de un típico día de verano hacían que la sensación de bochorno fuese asfixiante y al cruzar el 4K ya chorreaba sudor a diestro y siniestro como las fuentes de Montjuïc. El ritmo había bajado sensible, pero todavía cruzaba la mitad de la prueba en un fantástico 21'20"... sin embargo, no había esperanzas de conseguir un buen crono ya que tocaba subir lo bajado y mis piernas tenían el indicador de temperatura en zona de peligro.
 
Abandonamos el paseo marítimo donde los bañistas se entretenían viéndonos pasar y yo me entretenía viendo también a algunas bañistas, y tomamos el camino de retorno hacia el polideportivo de Premià, y como ya sabía, la carretera tomó una cara más hostil. El 6K y 7K tardaron en llegar y el crono cayó en picado con parciales sobre los 5min/km. En ese momento llegamos al centro de la ciudad donde a pesar del cansancio la multitud de gente animando a los corredores me dió un plus de energía que necesitaba. Allí pude saludar a mi prima, a mi tia y a Ester y Óscar que me animaban a seguir adelante.
 
Quedaban 2k y pico, sabía que llegaría a meta pero también era consciente que el tiempo desde ese momento era un enemigo despiadado en la forma que me encontraba. Tras un pequeño respiro en un corto tramo de bajada hacia el casco antiguo de Premià, tocaban 2kms de subida continua hasta meta, donde tuve que echar todas las reservas que tenía (y las que no) para no evaporarme en el extremo calor de una tarde de verano despiadada.
 
Totalmente empapado y algo decepcionado por los catastróficos kms finales, crucé meta en un discreto 46'20". Pero la decepción duró poco en mi mente porqué tras recoger la bolsa del corredor y salir del pabellón de Premià, allí estaban esperándome Ester, Óscar y mi tia para felicitarme por la carrera, que más se puede pedir :).
 
Después de un año muy intenso y satisfactorio, logrando el gran sueño de la Maratón, ahora toca disfrutar de correr en plan tranquilo por la Serralada de Marina y los senderos que pueda hacer en mis vacaciones, solo participando la semana que viene en la caminada nocturna de Santa Coloma... para septiembre ya volveremos a la carga.

domingo, 23 de junio de 2013

Tropezando dos veces con la misma piedra en la nocturna del Port de Barcelona

Una semana después de darme una buena paliza en la Vigía Trail en parte por no revisar el recorrido antes, llegaba al inédito 10K nocturno del puerto con la intención de luchar por MMP... pero tocaba tropezar de nuevo en la misma piedra.


Después de un buen calentamiento vespertino detrás de Óscar mientras perseguía palomas y pompas de jabón por la plaça Catalunya y la correspondiente hidratación en un pub irlandés rodeados de marineros ingleses de uniforme junto con Jovacho y Javi, nos dirigimos hacia la zona de salida donde me encontré con Darío y Clau. Por una vez nos reuníamos con tiempo y estuvimos charlando un ratito mientras esperábamos para dejar los mochilas en el guardarropa, que no fue poco.


Unos estiramientos, visita al excusado y hacia los cajones de salida. En principio cada uno partíamos con un objetivo distinto, así que nos deseamos suerte y nos lanzamos por él tan pronto sonó el pistoletazo de salida. Para conseguir el mío, la idea era clara: piloto automático de 4'20" el km y tendría mi deseada MMP. Así de sencillo y difícil al mismo tiempo.

La salida fue rápida y limpia, la amplitud de las calles me permitió coger un buen ritmo sin demasiados rectificados para adelantar corredores, con lo que completé el 1K en 4'10", fenomenal. Era momento de ir bajando la excitación inicial pero manteniéndome en los ritmos fijados, dicho y hecho: 2K en 4'17" y 3K en 4'23". Ciertamente no iba muy sobrado de fuerzas, pero era lo normal a ese ritmo y lucharía por mantenerlo hasta meta... O esa era la idea... Poco después del 3K giramos hacia la derecha y me topé de frente con un monstruoso puente coronado en su cima con un arco triangular iluminado como si se tratase de la ascensión al cielo. Esto no estaba en el guión y era un mazazo a mi objetivo. Sin tiempo para reaccionar, apreté los dientes para perder el mínimo posible en la subida. Tanto forcé, que en el tramo de bajada que venía a continuación, cubría el 4K en 4'28"! Sin embargo, el informe de daños no era demasiado optimista, estaba bastante tocado y necesitaba ajustar el ritmo, al menos temporalmente.





Cuando  llegué a mitad de carrera en 21'50" pensé que todavía estaba en la lucha, pero no tardé mucho en toparme con la realidad. Apenas unos metros después de acabar de beber el agua del avituallamiento, una rampa de unos 50 metros nos dejaba sobre el espigón donde el camino volvía hacia el punto de salida. El mar quedaba justo a nuestra derecha y se veían al fondo el hotel Vela y todo el paseo marítimo... Todo hubiese sido perfecto de no ser por el maldito adoquinado a modo de piedra rústica que cubría todo el camino y que me destrozó las plantas desde el primer paso. Todo iba mal y vi como mi MMP de despeñaba por las rocas del rompeolas. Tocaba dosificar o morir, y me decanté más por la primera opción teniendo en cuenta que no iba a obtener ningún resultado destacable. Llegué al 6K con un triste 4'49".
Volvíamos sobre nuestros pasos, con lo que volvimos al maldito puente, esta vez tomándomelo con mucha más calma mientras la liebre de sub45 me superaba sin contemplaciones y mi crono se burlaba de mí con un 5'00" para completar el 7K. Los últimos 3K fueron una lucha entre mis piernas y mi mente para determinar si era peor acabar destrozado físicamente o hundido moralmente con un crono lamentable, creo que finalmente llegaron a un acuerdo y crucé meta agotado pero entero con un tiempo de 46'03". En un principio me pareció una marca lamentable pero después me enteré que el primero había hecho unos 33', teniendo en cuenta que el tiempo medio del ganador en los 10K es de 30', son justos los 3' que me faltaron para mi MMP... El que no se consuela es porqué no quiere :).

Al llegar a meta me encontré con Javi que hizo unos 30" menos que yo, aunque no lo vi cuando me sobrepasó. Darío llegó sobre los 50'. Jovacho cruzó meta en algo más de una hora con los pezones ensangrentados en su debut oficial en un 10k y Clau estuvo en 1h7. Felicidades a todos porqué no fue tan fácil como la habían pintado de inicio.

En cuanto a la carrera en sí, la verdad es que no me gustó prácticamente en nada: un recorrido sin demasiado encanto, una organización algo deficiente tanto en los horarios de recogida de dorsales (cerraba 2h antes de la salida!) como en la guardarropa y poco ambiente en la mayor parte del recorrido al transcurrir mayormente por una zona restringida al público. En fin, es poco probable que repita la experiencia aunque tampoco es que haya sido nada traumático, sino que a día de hoy hay bastantes opciones más apetecibles.

A entrenar!

martes, 11 de junio de 2013

Cojeando por la Maqui

El día estaba marcado en el calendario desde hacía muchas semanas, todo el entrenamiento desde la maratón estaba pensado para llegar a esta fecha en la mejor forma posible e intentar superar mi MMP 10K donde ya la conseguí el año pasado. El plan iba bastante bien y realmente me sentía con opciones de conseguirlo. Sin embargo, un fuerte golpe en la rodilla en el entrenamiento de basket del jueves lo ha tirado todo por tierra :(. A pesar de estar dos días enteros a base de hielo y Voltarén, el domingo desperté con la rodilla dolorida y haciéndome ver las estrellas si forzaba el ritmo mínimamente. Una pena.
A pesar de los pesares, no tenía intención de quedarme en casa lamiéndome las heridas y decidí ir a la carrera igualmente con la idea de saludar a mis compis runners y disfrutar del recorrido a un ritmo más soportable para mi rodilla acompañando a Ester.
Antes de la salida pude compartir unos minutos conversando con Edu, Jose y Darío, y les deseé suerte para que consiguieran hacer la mejor carrera posible. Después me uní a Ester, mi cuñado Sergio que haría la prueba con su perro-loco Jack y a mi hermana que se quedaría cuidando a Óscar y animándonos en varios tramos del trazado.
A las 9 en punto se dio la salida y me sentí muy extraño al estar tan ajeno a los nervios que acompañan a este momento en todas las carreras. Unos 4 minutos después, con un sol de justicia que ya calentaba de lo lindo y tras unos 2000 corredores, emprendimos la marcha.
La idea inicial era acompañar a Ester hasta donde la rodilla me permitiese, ya que cojeaba ligeramente cuando extendía un poco la zancada, pero apenas 500 metros después de comenzar, la pierna empezó a coger temperatura y me encontraba bien como para soportar el ritmo de 5'53" en que completamos en 1K. Comenté con Ester que el ritmo era muy bueno, pero que era importante dosificar si quería mantenerlo hasta el final. Yo sabía que ella todavía no estaba para bajar de la hora en un 10K y que es posible que estuviese forzando por la adrenalina de comienzo de carrera, pero insistió en que iba bien.
Poco tardamos en comprobar que realmente habiamos hecho en primer km rápido, cuando en los siguientes el ritmo cayó progresivamente a los 6' y pico. De todas formas, intenté que se mantuviese en un ritmo constante para ver si recuperaba sensaciones de cara a la segunda vuelta. Cruzamos el 5K en 32' exactos, con lo que todavía podía conseguir su MMP si se esforzaba. Nuestro cuñado, pasaba su particular calvario con su flato y las necesidades fisiológicas y de hidratación que Jack le demandaba y lo perdimos poco antes del 4K.
En la segunda mitad, el ritmo de Ester continuó cayendo poco a poco supongo que debido al calor que hacía y al esfuerzo de la primera mitad, con lo que me limité a animarla para llegar a meta con las mejores sensaciones posible y con un tiempo aceptable. Al final, completamos los 10K en algo menos de 1h6', que sin ser su MMP se coloca entre una de sus mejores marcas. Felicidades amor y a seguir mejorando!
 
Por mi parte, la rodilla me permitió acompañar a Ester sin problemas pero las molestias no me abandonaron en ningún momento, con lo que no hubiese podido forzar demasiado. Ahora a recuperarme bien del dolor y a continuar con el entrenamiento y los próximos eventos: el finde que viene, cronoescalada de 12k de montaña y el sábado siguiente, mi nuevo intento de mejorar mi MMP, el 10K nocturno del puerto de BCN. A entrenar!

lunes, 20 de mayo de 2013

Mi primera Pujada a Dues Pedres

Después de una semana pasada por agua, el domingo amaneció radiante, no solo dándonos una tregua para no mojarnos, sino que incluso hizo sufrir más de la cuenta en algunos de los tramos de subida con poca vegetación donde resguardarse. Esta era mi primera edición en esta prueba mítica de Santa Coloma y, aunque había hecho un par de entrenamientos para conocer el recorrido, la novedad y mi poca experiencia en trails me hacía sentir algo inseguro en como afrontarla.

Desde qué llegamos a la zona de salida, el ambiente de la prueba nos cautivó: era todavía temprano, pero muchos corredores ya mantenían animadas conversaciones en grupitos que continuamente iban aumentando con nuevos miembros conocidos, demostrando que lejos de convertirse en una carrera multitudinaria y sin alma, ésta sigue manteniendo tras muchas ediciones su carácter local y cercano. Ester y mi cuñado Jovacho esperaron la salida en la parte trasera del pelotón, mientras yo me situaba con Edu en una zona más cercana a los primeros. La idea era salir en 'modo ahorro' para llegar con fuerzas a lo que iría llegando después. Aunque ya se sabe que es difícil salir flojo cuando estás rodeado por una manada de bisontes deseando correr como sí no hubiese un mañana.

Posicionados tras una línea de tiza que cruzada la pista de entrada a la Serralada de Marina, sonó el pistoletazo de comienzo. Esta vez no habría control con chip, ni falta que hacía. A pesar del ímpetu inicial y de ser sobrepasados repetidamente por ambos lados, tuvimos la sangre fría  de mantener la calma y no obsesionarnos, cubriendo el primer km con una suave pendiente de subida en 5'17", incluso más rápido de lo que habíamos planeado de inicio. El camino continuaba por pista ancha donde no había problemas para mantener el ritmo a pesar del número de corredores que nos agrupábamos en el tramo inicial. Prácticamente sin darnos cuenta, ya estábamos pasando por el monasterio de Sant Jerónimo de la Murtra y tras un pequeño tramo de ascenso nos plantamos en el Km2 con un parcial de 5'10".

En este punto nos encontrábamos en la calma previa a la tempestad: una rápida bajada de unos 500metros que debíamos administrar bien para no quemar naves antes de tiempo. Conscientes de ellos, tomamos el tramo con ritmo alegre pero sin excesos y reservando fuerzas al máximo... hasta que llegó el momento clave, el ascenso: casi dos kilómetros de subida con unos desniveles realmente exigentes y un único descansillo de unos 400 metros a mitad del tramo para rendir pleitesía a las famosas dos piedras que dan nombre a la prueba.

Las primeras rampas eran durísimas y en asfalto, bordeadas por casas de piedra hasta llegar a la zona de las instalaciones hípicas donde el terreno volvía a convertirse en un camino de tierra muy afectado por la lluvia, los caballos y los corredores que llevaba delante. A pesar de los fuertes porcentajes de la pendiente, pude mantener un buen ritmo de crucero y adelantar a algunos corredores, Edu también se quedó algo descolgado, pero cuando llegué a mitad de la subida y saludé a las dos piedras, pude comprobar que estaba apenas a unos 10 segundos por detrás. En este km el crono no perdonó y dictaminó un 5'57". Pero ahora tocaba lo peor, y después del escueto descanso, llegaba la parte más dura: un km excaso donde ascenderíamos 100 metros de golpe. En los entrenamientos intenté subir todo este tramo corriendo y fue un grave error porqué coroné con los gemelos en carne viva y la impresión de haber subido más lento que mi abuela, así que puse en práctica una idea que traía pensada de antemano. Continué corriendo hasta la mitad del tramo y cuando vi que el ritmo ya era realmente lamentable, comencé a andar empujando las piernas con las manos... bingo! no solo conseguí superar los repechos más duros sin quemarme del todo, sino que incluso adelanté a algunos corredores que teóricamente iban corriendo! Correr por la montaña is different. Con todo esto, crucé el hito del 5K en 7'21" consciente del desafío que acaba de superar.


A pesar de la dureza de los dos kms anteriores, la subida había sido todo un placer y la había disfrutado al máximo. Está claro que tengo alma de escalador :). Ahora tocaba llanear por la serralada de Marina durante un par de kilómetros recuperando un poco el aliento y disfrutando de las preciosas vistas de una Barcelona soleada y de un ambiente limpio después de las lluvias de los últimos días... todo esto cubriendo el km6 en 4'52" debido a los pequeños toboganes del recorrido. Poco después, el recorrido me exigía el último esfuerzo, la subida al Poblado Ibérico que en tantas excursiones visité cuando iba al colegio en primaria. Aproveché esta última pendiente para superar a algunos corredores que tenía a la vista, una vez entré al recinto, giro de 180º y cambio del modo carrera de "subida" a "bajada" que era lo que quedaba en los últimos 2,5kms. Me crucé con Edu y le animé, había aguantado la distancia más o menos con respecto a Dues Pedres. 

Era consciente que bajar por montaña no es mi fuerte (ni mucho menos), pero no tenía intención de perder en el último esfuerzo todo lo que había ganado hasta ese punto. Así que apreté todo lo que pude y, aprovechando que la pista era bastante amplia (no peligrosas trialeras), aumenté la zancada y mantuve un ritmo alto que me permitió cubrir los kms 8 y 9 en 3'59" y 4'11" respectivamente. Ya solo faltaba bordear el parque a la salida de la zona forestal y cruzar meta en un tiempo de 53'13" del que me siento muy satisfecho.


Pocos segundos después llegó Edu con un crono muy parecido. Como merecedores de nuestro trofeo, nos dirigimos triunfales a por los bocadillos de butifarra y refresco para disfrutar de un desayuno de campeones. Después nos despedimos y yo me senté al sol a esperar que llegase el resto de miembros de mi equipo de runners. Esperaba que completaran la prueba sobre la hora y veinticinco aproximadamente, pero me llevé una grata sorpresa cuando, poco después de 1h15', vi aparecer a Jovacho tomando la última curva de bajada y unos diez segundos detrás de él a Ester con un ritmo triunfal: Bravo campeones! Habéis demostrado que podéis con todo! Sin duda, para los tres fue un buen bautizo en esta carrera, y seguro que repetiré todas las ediciones que me sea posible.

Sin duda, últimamente voy viéndole el encanto a correr por montaña en detrimento del asfalto. El ambiente es más agradable y entretenido, el entrenamiento es más exigente a causa de los continuos cambios de ritmo a los que te ves obligados por el terreno y el paso es más inestable con lo que fortalece más las piernas. Además, me parece que requiere de una forma de correr más 'estratégica' que lo hace más divertido. Ahora toca seguir entrenando fuerte estas dos semanas... llega la Endimoniada nocturna, 18K que convierten en una broma la carrera de hoy tanto en la dureza de las subidas como en la tecnicidad y dificultad de las bajadas... estoy un poco acojonado, la verdad :). A entrenar!




domingo, 12 de mayo de 2013

Corriendo junto al mar - Ciutat de Badalona 2013

Conforme vas acumulando carreras a tu historial y repitiendo algunas de ellas año tras año, te quedan en la mente tus tramos favoritos de los que disfrutas al máximo: ya sea por las sensaciones de carrera, por el ambiente o por el pasaje que transcurre. Para mí, la llegada de la cursa de las Festa Major de Badalona, engloba las tres a la vez y me hace volver a participar con ilusión año tras año. Hoy, además de los ánimos de la gente amontonada a ambos lados del paseo marítimo y el sol iluminando con ganas la playa, las sensaciones de la recta final han sido geniales poniendo la guinda a una buena actuación personal, otra vez cerca del sub 44 (44'17") y con mejor tiempo en esta prueba, casi 45" mejor que la anterior.
 
Otro punto a favor de esta cursa en que me permite encontrarme con muchos amigos y familiares (cada vez más) que participan, y eso siempre hace que las ganas de participar sean mayores y se disfrute más del evento. Hoy no ha sido una excepción y entre saludo y charlas he llegado a la línea de salida prácticamente con el pistoletazo de salida. Allí estaba con Edu, Alberto y Jose, y tras unas fotos en el cajón de cabeza, hemos salido disparados a completar los 10K antes de que el sol comenzase a apretar de lo lindo: una lucha contra el tiempo en todos los sentidos de la palabra.
 
Desde el inicio, Edu y yo nos hemos ido juntos intentando apretar de inicio para no encontrar demasiado tapón en las calles estrechas del principio de la prueba, con lo que hemos completado el primer km en un exigente 4'5" que obviamente no podíamos ni debíamos mantener. El segundo era completamente llano y nos permitió fijar ritmo para recuperar un poco, con lo que lo completamos en 8'28". Ahora tocaba afrontar el primer repecho de la prueba (y más importante): unos 200-300 metros de desnivel considerable que te hacían perder el ritmo totalmente y en los que no hay que obsesionarse demasiado si no quieres que pasen factura luego. Aún y así, Edu se descolgó un poco y en la bajada no acabó de contactar, así que me tocó correr en solitario algunos kms.
 
Una vez superado el primer obstáculo, los kms entre el 4 y el 7 transcurrieron a velocidad de crucero entre los 4'25" y 4'30". Iba bien, sin demasiados agobios, pero no quería gastar las reservas todavía. Me alegró que Edu volviese a contactar para poder correr más agusto, tenemos un ritmo muy parejo y siempre ayuda a desconectar un poco la mente y que los kms sean más agradables. Juntos llegamos al segundo repecho: la subida al puente que da acceso al paseo marítimo, es un paso con un giro de 270º sobre las vías del tren que sube y baja con bastante pendiente. En este punto, Edu volvió a descolgarse un poco y ya no lo volví a ver hasta cruzar meta. Era el 7,5K y llegaba el momento de poner la energía que quedaba en funcionamiento. Apreté un poco y cogí una zancada muy ágil y cómoda que me permitió ir rápido, no necesitaba mirar el GPS, sabía que estaba corriendo fuerte y me encontraba bien. Tanto, que disfruté de lo lindo el último repecho que vuelve a atravesar las vías del tren (esta vez por debajo), adelantando a otros corredores como si estuviesen parados.
 
Entonces, llegué al 9K, giro a la derecha y la interminable recta hasta meta que tanto me gusta: al principio entre edificios para acabar con el último tramo donde el mar y la gente te da la energía final para llegar a meta dándolo todo. Por si fuera poco, yo tenía además un chute de potencia extra: mi madre y Óscar también estaban allí animando con su mejor sonrisa. Así que los últimos metros no corrí, volé hasta cruzar la línea con una sonrisa en la cara y la sensación real de que estoy en el camino para poder luchar por MMP muy pronto, si todo va como debe.
 
Por su parte, Ester ha completado el recorrido en 1h04'18" volviendo a mejorar su MMP aunque con un sabor agridulce porqué se ha venido abajo en el tramo final y podría haber hecho un mejor tiempo. Sin embargo, su progresión es muy buena, y creo que pronto estará luchando por bajar de la hora. Ánimo!
 
En resumen, muy buenas sensaciones, disfrutando cada vez más de la carreras y con muchas ganas de seguir semana a semana luchando contra los retos que me voy marcando: la próxima semana: Les Dues Pedres, con 10K en montaña y un recorrido muy exigente y divertido. Que ganas de que llegue! A entrenar!

lunes, 22 de abril de 2013

Bombers 2013 - Buen comienzo de la temporada de 10K

Un día espectacular amaneció para animarnos a Ester y a mí a ponernos las pilas para preparar todo y llegar a tiempo al Parc de la Ciutadella: nos vestimos, levantamos a Óscar, preparamos todo el arsenal que necesita un bebé de 11 meses para salir de casa, repasamos que lo llevásemos todo y cogimos el coche para ir a dejar al nene con los yayos. Después pensamos que era buena hora todavía para acercarnos en coche hasta la carrera y aparcamos como reyes a un corto paseo de la salida que nos sirvió también para hacer la visita de rigor a los servicios. Después de desearnos suerte, Ester se fue hacia su cajón de salida y yo hacia Estació de França que estaba al lado del mío.
 
Al llegar al punto de encuentro,  allí estaban Edu, David y Alberto. Después de un ratito de cháchara,  decidimos meternos todos en el cajón de sub48 para estar juntos los 15 minutos antes de la carrera y disfrutar del ambiente. Edu y yo teníamos intención de probarnos y ver si estábamos para sub45, mientras que David y Alberto irían algo más lentos.
 
Un mes después de la maratón, los 4 espartanos nos volviamos a encontrar en la salida de una prueba, y por eso, en nuestro honor, y tras un emotivo y muy respetuoso minuto de silencio por el atentado en Boston, al grito del speaker de la prueba todos los participantes gritamos al unísono un AU AU AU. Entonces comenzó la cuenta atrás y más de 26.000 corredores salimos decididos a completar los 10K antes de que el sol empezara a calentar de lo lindo.
 
Personalmente creo que la clave para hacer una cursa del Bombers con buena marca está en salir rápido, seguir fuerte en Paralel, recuperar algo en la zona de Gran Via y avituallamiento y acabar de quemar las naves desde Arc de Triomf hasta la bajada de Via Laietana. Con esta idea, comencé muy fuerte aprovechando la adrenalina inicial y adelantando por cada hueco que encontraba. Esperaba que Edu pudiese continuar detrás mío, pero no estaba muy seguro porqué había muchísima gente y no era fácil. La sorpresa fue cuando el Garmin marcó el 1K en 4'12", Ups, me había acelerado demasiado, pero justo girar hacia Paralel, ví aparecer a Edu a mi lado, perfecto ya podíamos continuar con el plan inicial.

Al ver la subida de Paralel no pude dejar de acordarme de la última vez que había tenido que enfrentrarme a ella, después de 40K de esfuerzo, con los gemelos destrozados y una intensa lluvia que no hacía más que aumentar la épica del momento. Esta vez era diferente, estaba fresco, era el 2K y estaba dispuesto a vengarme y destrozar la subida como si estuviese en un llano cualquiera. Y así fue, 2K en 4'21" y dijimos adiós a Paralel en el 3K con 4'27". Íbamos genial, y parecía que la idea inicial de luchar por un sub45 era más que factible.
 
La travesía entre en 4K y el 7K por Gran Vía fue a velocidad de crucero, fijamos el ritmo a 4'30" y ahí aguantamos en formación hasta el giro en Ausias March. En ese punto me encontraba con fuerzas para mantener el ritmo, pero no me notaba con reservas como para apretar demasiado y Edu se marchó un metros. Poco después de Arc de Triomf pasé el 8K en 4'26" y decidí que aunque Edu se mantenía unos metros adelante no apretaría para atraparlo.
 
Al tomar el giro hacia el descenso de Via Laietana es muy difícil que no te de un vuelco el corazón viendo la marea de camisetas azules y naranjas ocupar todo el largo y ancho de la inmensa calle. Aunque no tenía muchas fuerzas para acelerar, descubrí algo que quizás había obtenido como premio tras la maratón: era capaz de aguantar más cerca de mi límite sin sufrir tanto como antes. Con lo que pude apretar hasta el final haciendo el último kilómetro en 4'14" y cruzando la línea de meta en 44'20" con 130 metros de regalo a causa principalmente de l
os zig-zags del comienzo, pero sin poder dar caza a Edu que llegó 9s antes.
 
 
Aunque el tiempo de este año fue 45s peor que el año pasado, estaba muy satisfecho de la marca después de haber entrenado más bien poco y suave desde la maratón, y con algunos kilos de más con respecto al año anterior. Este es el primer 10K de la temporada y la verdad es que promete que con un entrenamiento adecuado puedo superar mi MMP.
 
Pero la alegría fue todavía mayor cuando me encontré con Ester y me enseñó que había mejorado su MMP en 10K en nada menos que 5 minutos! Pasando de 1h10' a algo más de 1h5'. Muy bien amor, pronto estarás en la élite! :*
 
Ahora toca coger ritmo de entrenamientos y seguir disfrutando. El objetivo es llegar fuerte a La Maquinista a principios de Junio y poder atacar la MMP con garantias. A entrenar!